- Hola, soy tu peor pesadilla.
- Sí, lo sé, nos conocimos hace un tiempo, te recuerdo bien.
- Ah, es bueno saber que no me has olvidado, porque no me iré a ninguna parte.
- También lo sé, eres bastante molesta, lo sabías?
- Sí, me lo dices bastante seguido.
- Es porque te apareces muy seguido.
- Ese es mi trabajo.
- Trabajo?, te pagan? o eres voluntario?
- Con tu dolor me basta y sobra, con tus miedos, tus sueños, tus deseos, tu escencia, todo eso que me llevé conmigo, eso que me entregaste, esa es mi paga.
- Deberías estar satisfecho, ya te dí suficiente.
- Nunca será suficiente, regresaré cada día de tu vida, estaré en tu mente, cada segundo, te seguiré hasta el final, deberías haberlo sabido antes de meterte conmigo.
- Lo sé, a veces puedo ser bastante tonta.
- A veces?, tú lo eres, todo el tiempo, a veces me canso yo de tí, pero tú, de alguna forma, no dejas que me vaya, no me das descanso.
- De qué estás hablando?, es lo único que quiero, ándate, lejos!
- Entonces si no eres tú, supongo que quiero quedarme más de lo que pensaba.
- Déjame.
- Lo siento, pero no lo haré, ahora tú y yo somos uno.
- Lo sé, lo sé, lo odio, odio saberlo.
- Para de dar pena, a mi no me afecta.
- A mi sí, me das vergüenza.
- Sería raro que no lo hiciera.
- Cállate, déjame tranquila.
- Ojalá pudiera.
- Ojalá pudieras.