Cuando pensé que estarías siempre en mis mejores y peores momentos, tú sólo me ignoraste...
Como si todo lo que compartimos hubiese sido en vano, como si cada lágrima que me viste derramar, cada sollozo que tu aguantaste conmigo, cada aliento que me ayudaste a recuperar hubiesen sido para nada...
Como si cada consejo que te dí, como si cada te quiero que te regalé, como si cada abrazo que nos dimos fueran una mentira...
Yo no quiero que me quieras para siempre, no quiero ni si quiera que me quieras ahora, sólo quiero que seas lo suficientemente honesto como para hacérmelo saber, quiero que me respondas cualquier cosa, quiero que me digas por qué ya no estás, que me digas por qué no quieres que yo esté...
Llegaste a ser mi mejor amigo, y de pronto, eres un recuerdo, eres la brisa de una linda relación, eres un trozo de cd roto, que llegó al piso después de un alto vuelo.
¿Qué te pasó? ¿qué nos pasó?
Lo contrario al amor, no es el odio, es la indiferencia...